El valle de Rioumajou acoge a 200 vacas y 1500 corderos procedentes de ganaderías tradicionales que producen carne de muy buena calidad vendida en las carnicerías de Saint-Lary.
Estos rebaños mantienen la montaña mediante el pastoreo.
La trashumancia y sus festividades son un momento importante de la vida del valle, de sus pastores y de su población.

En pleno corazón de Saint-Lary pueblo, la Torre Hachan, que alberga el Museo del Parque Nacional, y los edificios anexos, convertidos en Ayuntamiento y edificios municipales, han sido admirablemente restaurados y en Saint-Lary el "Pueblo antiguo" combina hoy la madera, la piedra y la pizarra.
Sus ventanas de crucero son una copia idéntica de las de la Torre Hachan.
La Pastoral de Turismo, y el Hogar Cultural organizan el descubrimiento del patrimonio artístico y religioso de Saint-Lary y del Valle, proponiendo visitas de iglesias románicas, exposiciones, conciertos y conferencias.

Descrito ya por Cesar, el camino de la Ténarèze conecta, desde la noche de los tiempos, Aquitania con la llanura del Ebro, a través de los puertos de Rioumajou. Los tres hospicios de Aragnouet, de Rioumajou y de Agos son testigos del paso de los peregrinos hacia Santiago de Compostela.
A partir de Tramezaygues, estos últimos pasaban a España, por el Rioumajou, por el valle de Saux o el puerto de Bielsa.
